
Claro, nadie quiere volver al pesimismo habitual desde donde nos rescataron Mayne-Nicholls y Marcelo Bielsa, pero este espectacular nivel que ha alcanzado la Selección me lleva a recordar otras situaciones similares donde la fantasía derivó en desilusión. Sin ir más lejos, pensemos en la Colombia de principios de los 90's que goleó y humilló a Argentina en su casa, ese equipo mágico integrado por cracks como "el Pibe" Valderrama, Faustino Asprilla o Freddy Rincón. Se suponía que estaban destinados a llegar hasta lo más alto en el Mundial de Estados Unidos '94, dejando atrás una historia de frustraciones y malos resultados, pero algo pasó (¿lucha de egos?,¿ mala fortuna?, ¿mala conducción?, ¿todas las anteriores?) y quedaron afuera en 1ª Ronda. Luego, la misma generación clasificó a Francia '98, pero ya sin la chispa de antes, lo que se trasuntó en un paso sin pena ni gloria por el certamen francés. De ahí en más, sólo cabe destacar el título en la deslavada Copa América Colombia 2001. Los mundiales, el protagonismo continental, el genial juego mostrado hace década y media, todo se perdió en alguna parte, sin atisbo alguno de volver a recuperarlo.
Mi viejo siempre me habla del Perú de Teófilo Cubillas, Chumpitaz, Sotil y Cueto, entre otros. El buen trato del balón por sobre todas las cosas (a lo "vals peruano", como diría el típico comentarista) llevó a los peruanos a competir mano a mano con Brasil, que de la mano de Pelé daba espectáculo y lo ganaba todo. Clasificar a un Mundial de Fútbol era cosa habitual para los de la "banda-sangre", y los jugadores peruanos eran requeridos por los mejores clubes de Europa. Sin embargo, luego de España '82 no se volvió a saber de un representativo peruano en la máxima competición mundial. Tal vez falló el recambio generacional o (lo más probable) las políticas directivas no fueron las adecuadas, pero lo cierto es que Perú nunca más volvió a ser el mismo "grande" del fútbol sudamericano.
Al ver jugar a Chile de una manera tan superlativa, simplemente no puedo dejar de lado ese acostumbrado pesimismo que se me inculcó desde pequeño, viendo una y otra vez "victorias morales" o goles en contra faltando 5 minutos para el pitazo final. Tengo la certeza que tanto la ANFP como el actual cuerpo técnico de la Selección quieren lo mismo, un trabajo a largo plazo donde a través de la Selección se potencie a todo el fútbol chileno. También tengo la esperanza que todo el proyecto no se abandonará por perder 3 partidos seguidos. Lo que no se ni puedo adivinar es a dónde nos llevará este grupo de personas que cada día que pasa nos ilusiona más y más. Espero que, sabiendo lo que NO hay que hacer, lleguemos hasta lo más alto posible.
Grande Danie, RCMP
(Representaste cabalmente mi pensamiento)