Para peor, no es primera vez que le pasa... (Sigue Leyendo)
Fue su compañero Cédric Carrasso, portero del Girondins de Burdeos, el primero en percatarse de la situación y en avisar a gritos a los servicios médicos. El doctor Alain Simon fue el encargado de atenderle y, por fortuna, el atacante galo pudo reincorporarse y dirigirse a los vestuarios por sus propios medios.
El jugador no tiene “ninguna contraindicación para la práctica del deporte”, según Emmanuel Orhan, médico del Lyon, donde sabían que el futbolista presentaba cierta predisposición a sufrir desmayos como el del miércoles.
“Sé que ‘Bafe’ tiene buena salud y él también lo sabe”, insistió el responsable médico. “Todo el mundo está preocupado por él pero él no lo está por su salud. Si estuviera preocupado, no pediría volver a jugar enseguida“, aseveró Orhant.
“Tuvo el primer desmayo en el Saint-Etienne a los 17 años, nos dijo que tuvo otro a los 14. Se hizo unas primeras pruebas cardiacas en 2002. Después de que se multiplicasen sus desmayos, se hizo otras pruebas en 2004, 2005 y 2007″, dijo el médico del Lyon. Según Orhan, el jugador se ha sometido a lo largo de su carrera a “exámenes en profundidad como a los que se someten quienes tienen una patología cardiaca”.
Además, hasta una decena de cardiólogos fueron consultados sobre el caso del jugador y conclyeron que el futbolista podía seguir practicando deporte de alto nivel. El desmayo de Gomis “está vinculado a una bajada de tensión y al estrés”, precisó Orhant.
Hace dos meses, y como informa Marca, Gomis cayó fulminado en un amistoso ante el Deportivo La Coruña. “Todo ocurrió en un lance del juego. Gomis se volvió palido y con los ojos blancos. Ocurrió en segundos pero acabó regresando al campo para finalizar el partido. Fue algo imprudente”, reconoció Laure, futbolista del “Depor”, quién fuera testigo del incidente.
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