El fútbol hoy en día es muy dinámico, un sólo resultado puede alterar los futuros de miles de situaciones y en este superclásico quedó demostrado. Una derrota de Colo Colo hubiese significado la salida de Hugo Tocalli y la total aprobación de la hinchada azul para Basualdo, pues la realidad de ambos era muy distinta. De Colo Colo se hablaba de un virtual descenso o que estaba en zona de promoción, de sus escasas chances de clasificar a los playoffs, de la pésima gestión de Hugo Tocalli o de los más de 3 millones de dolares gastados en refuerzos. En la otra vereda, Universidad de Chile venía de clasificarse a cuartos de final de la otra mitad de la gloria (?), nada menos que contra Inter de Porto Alegre, el campeón defensor. El pueblo azul estaba más orgulloso que nunca por lo realizado a mitad de semana por su equipo y a su vez disfrutando y festinando con las distintas realidades con respecto a su clásico rival.
El clásico del sábado pasado sirvió no tan sólo para salvarle el pellejo a Tocalli, sino para desvelar los graves problemas que está teniendo la U dentro de la cancha.Un equipo sin una idea clara de fútbol, sin una filosofía de juego, sin un estilo marcado, una Universidad de Chile sin juego, que está apelando a los buenos momentos que están viviendo Olivera, Montillo y Pinto; más el silencioso, pero siempre importante aporte de Iturra y Osvaldo Gonzalez.
Se extraña aquella U del suavetón, que si bien era más defensiva que la actual, al menos tenía un sello, una forma de juego, principalmente apostando al juego por las bandas, al remate de Estrada y la contundencia de Hernandez, Olivera y Montillo. Pero ante todo había un juego asociado, un juego de equipo.
Hoy en día la U apuesta sólo a individualidades, a alguna genialidad de Montillo o a que algún centro decente llegue a la cabeza del palote Olivera. Puch no ha gravitado como lo hacía en Iquique. El juego de la Universidad de Chile se está basando en un constante empuje, pero sin ideas claras.
Cuando un equipo tiene asimilado una modalidad de juego sucede en la mayoría de los casos que se ocultan ciertas falencias, se pule o incluso hace que jugadores mediopelo como Diaz o Seymour encajen bien o simplemente pasen piola. Hoy la U es sólo chispazos, es más huevo que fútbol.
Hasta ahora le salió bien a Basualdo esta formula (4 final sudamericana y 8 en el campeonato), pero no hay que dejarse cegar por la luz del triunfo a mitad de semana, mal que mal no todo lo que brilla es oro y en algún momento no bastará sólo con el empuje y las ganas, no bastarán sólo con ganar, también hay que jugar bien... o al menos jugar.

Me parece que si nos guiamos por los últimos partidos de la U, claramente Basualdo está llevando a cabo el mismo juego que realiza en la Copa Sudamericana, donde juega a mover sus bloques con mesura y a buscar el chispazo de Olivera, con acompañamiento por las bandas. Claramente esa fórmula no le resulta en el torneo nacional (comprobado con Colo Colo), porque a todos les conviene (salvo el caso con Colo Colo) un empate con la U, por lo que si Basualdo no demuestra ser más incisivo en su ofensiva, va a comenzar a perder por 1-0 siempre o a ser un eterno empatador.
PD: Si es que no lo salva, como dice Marcelo, algunas individualidades.
PD2: No desmerezco para nada el juego que se hizo con Inter de Porto Alegre, ya que, fue de alta técnica en los toques y en la marca, pero nada más.
PD: Seymour no es medio pelo que onda, Diaz te la compro, pero Seymour para mí Crack.
Buen Comentario. Estoy de acuerdo con el que comento antes. Seymour no es de medio pelo. El aweonao de Diaz si. Pero Seymour no.
Buen Comentario, Buena pagina. (Y)
AGUANTE LA U MIERDA